sábado

Justificación o el porqué del deseo...

Este blog es el resultado de buscar en mí el deseo para realizar un trabajo final para el Máster en Estudios de la Diferencia Sexual de Duoda (Universitat de Barcelona). Así, nace de la necesidad pero también del deseo a partir del cual me pregunté qué es lo que quería hacer, qué me apetecía, por dónde creía que podía hacer algo que me gustara y que tuviera sentido. Pensé en un glosario, más bien un lugar donde ordenar lo aprendido, después surgió la idea del blog por si le podía ser de utilidad a otras. También porque en forma de blog resulta algo más personal, lugar donde plasmar mis ideas, sensaciones, conflictos...surgidos al realizar este máster. En los comienzos necesité un tiempo, casi todo el primer curso si soy sincera, para familiarizarme con algunos de los términos que se utilizaban en él. Se pensaba la diferencia de ser mujer desde diferentes ámbitos, aunque todos ellos interrelacionados con la filosofía, y esta es una carencia grande en mí, o una limitación, vaya que no tenía ni idea!!. Así que fui haciendo equilibrios, buscándome la vida para entender, leer y releer, buscar...no era para tanto, me fui saliendo y fui entendiendo y sobre todo disfrutando, que eso era lo que quería: disfrutar, el gusto por aprender. Pero todo lo aprendido necesito ponerlo en mis palabras, de ahí este glosario, ser capaz de lo aprendido ponerlo en relación con lo vivido, con mi propia experiencia, hacerlo parte de mí. Así, todo lo que en un principio, sobre términos y lenguaje, que me pareció frío, ajeno y lejano, innovador, creo he conseguido hacerlo mío, y a partir de ahí todo ha sido más sencillo. El camino no lo hice sola, las profesoras del master fueron dando las coordenadas para llegar a entender, a través de sus clases, de las actividades y de la relación que se establece con ellas a pesar de ser unos estudios online. También las compañeras, con las que la relación se dio básicamente a través del correo, sus aportaciones fueron también fundamentales, y claro está las múltiples lecturas y las actividades que se realizan mientras estudias. Para muchas será obvio lo que lean en este blog, otras pensarán que vaya nivel gasto, pero no me importa, necesitaba hacer esto. Lo que yo he entendido y aprendido de este master no es más que eso, lo entendido por mí y hay, lo reconozco, muchos vacíos. Destaco aquellos aspectos que a mí me han llamado más la atención, o que me han gustado especialmente, seguro me dejo otros también interesantes, pero como se trato de un espacio personal....no se debe tener demasiado en cuenta!!

jueves

Eso poquito...

El nombre del blog surgió de una frase de Santa Teresa: “Y ansí determiné a hacer eso poquito que yo puedo y es en mí”. Esta frase me gustó especialmente y creo que refleja bien el espíritu de la política de mujeres, nuestra forma de estar en el mundo, valorar lo que tienes cerca, la fuerza y lo que hay de divino en las relaciones más cercanas, sin grandes deseos o propósitos que no llevan a nada, sino haciendo la vida más fácil a las que tienes cerca, parecen pequeños actos pero son los que permiten actuar y cambiar nuestro mundo, y vivir mejor. No hacen falta grandes hechos para Teresa, ese poco que ella tenía y ofrecía era suficiente, refuerza así el hecho de ser mujer, valorando esa experiencia femenina que puede otorgarte autoridad de las otras y desde donde se puede hacer mucho. En estas palabras de Teresa veo la obra materna, porque como la madre hace, refuerza a la hija, la valora, la ama, y se entrega incondicionalmente. A lo largo de este máster me he mostrado en más de una ocasión incrédula con esta forma de hacer política de las mujeres, acostumbrada a las políticas de poder, me parecía esta forma de hacer eso poquito que yo puedo y es en mí insignificante porque parecía no lograr cambios rápidos, substanciales, radicales…después he conseguido relajarme y entender mejor que esta política de mujeres, también la que hacía Santa Teresa, es la que produce cambios más significativos, en el mismo orden simbólico que son los que perduran, los que cuestionan lo establecido, los que buscan espacios de libertad pensados en femenino, los que pueden durar, los que buscan genealogía y autoridad en las compañeras, y es política que puede lograr un mundo más vivible. Así que seguiré intentando hacer eso poquito que puedo y es en mí....

miércoles

Del deseo...

En la justificación he utilizado la palabra deseo, partía del deseo de hacer...¿Cómo era posible que en unos estudios como un máster las profesoras me pidieran que buscara en mi propio deseo, que partiera de él para realizar mis trabajos? me parecía retroceder en el tiempo cuando en EGB me pedían que hiciera un dibujo libre, o que explicara lo que más me gustaba de las vacaciones...Partir del deseo me pedían, por tanto hay que ser consciente de cuáles son tus deseos, y eso no es fácil. Es curioso, pero si lo haces, si partes desde el deseo, si piensas en aquello que deseas hacer, buscas lo que te motiva, lo que te puede emocionar, lo que más te agrada... entonces todo es más fácil, sale mejor porque sale de otro lugar, de tu interior al que muchas veces debemos callar. Dice Chiara Zamboni: "El deseo, el elemento aparentemente más personal, es en realidad lo que más nos vincula con el movimiento de lo real". Creo que es así, porque cuando queremos hacer algo que nos parece importante, se pone en marcha el deseo, lo mejor de ti. Esto, que parece obvio, como véis en mí no lo fue hasta que me pude familiarizar con estos estudios de la diferencia que entendían la relación educativa de otra manera, partiendo del deseo para dar lo mejor de ti, poniendo en el centro la relación, el vínculo y así obtener lo mejor de cada una. Y todo esto, en apariencia simple, es toda una revolución que hace cambiar, que transforma tu relación con aquello que haces. Pones en marcha una parte importante de ti y algo no pensado, entiendes aquello que deseas y lo que tienes a tu alrededor y te vincula mucho más fuerte a ello. En mi opinión, desde esta posición se han conseguido cambios, mejoras, y se ha hecho y se puede hacer simbólico femenino, y eso está bien, es lo que necesitamos. Las mujeres al partir del deseo han conseguido civilizar de otra manera, se han mantenido al margen de lo que se consideraba neutro y que pretendía ocupar todo, y así han creado espacios de libertad propios a lo largo de la historia, donde se han tenido en cuenta el sentido de lo femenino, la experiencia propia, la autoridad, la relación entre mujeres... el deseo les sirvió a las mujeres, y nos sigue sirviendo, para buscar lugares nuevos, también simbólicos, que les permitía liberarse de aquel lugar que tenía reservado por el hecho de ser mujer.

martes

Feminista??

Monjas, brujas, feministas, mujeres de vida fácil....todas tratadas de una manera cruel a lo largo de la historia, se sigue en cierta manera igual, pensemos en los medios de comunicación, películas, canciones... Yo misma, me cuesta reconocerme feminista, en parte porque no me gustan las etiquetas, menos las que ponen -ismos, pero la de feminista porque en el imagianrio colectivo prevalece el de mujer: marimacho, infeliz, cabreada con el mundo, fea, odia a los hombres y con ciertas tendencias sexuales (o te gustan las mujeres o si eres heterosexual poco van a disfrutar contigo, o algo similar!!), busco algún adjetivo positivo y no lo encuentro.... Pero si nos fijamos, sólo se tratan de espacios de mujeres que han buscado su propio orden simbólico, su libertad, donde el patriarcado no entrara o no lo ocupara todo, y esto se ha criminalizado a lo largo de la historia, o se ha cancelado, o se ha olvidado, o todo a la vez, impidiendo así que hubiese genealogía de mujeres, que nos pudiéramos reconocer en otras, que se pudiera nombrar el mundo y darle sentido desde otro régimen de mediación diferente al supuestamente universal, y además el de conseguir que de alguna manera nos sintiéramos mal por el hecho de haber nacido mujer. Nunca me había declarado feminista, en parte por su connotación negativa, pero también porque a mí me interesaba en general el mundo de la mujer a las que me sentía especialmente vinculada, a todas, no sólo a las que luchaban por unos ideales y que me parecían tan lejanas a aquellas que tenía cerca de mí. Unida a mujeres como mi madre, abuela, tías, amigas, compañeras, vecinas...y me daba pena pensar que todo el valor que yo les daba a éstas, por todo lo que hacían y representaban para mí, a pesar de su diversidad o precisamente por ella, no tuvieran el mismo significado y que socialmente no valiera nada ni su experiencia ni su forma de entender el mundo. Sin embargo el feminismo me ha hecho ver que el patriarcado ha muerto, y con él el dominio y la subordinación de la mujer, pero creo que un paso esencial ha sido el acabar con la cancelación, el silencio y el olvido del que hablaba, esto sí que duele y cuesta más de entender. El feminismo de la diferencia me ha hecho entender y recuperar lo que se denomina obra materna, con todo lo que esto implica, que es mucho. Reconocer la obra de las madres a lo largo de la historia, obra que engloba muchos aspectos: desde dar la lengua, nombrar lo que tienes a tu alrededor, socializar, cuidar, amar, alimentar, el vínculo fundamental... Ahora, y desde hace unos años, desde lugares como la psicología y la educación se habla de inteligencia emocional, límites con amor, cuidar el afecto, la importancia de los primeros vínculos...aspectos que ahora son de relevancia pero que forman parte de lo que ha sido la obra materna a lo largo de la historia y que no ha sido reconocido (tampoco hoy en mi opinión, porque se omite de nuevo el origen femenino). Sobre socializar me gustaría decir que creo que las madres lo han hecho bien, aunque a veces se las haya acusado de reforzar el machismo y de alimentar el patriarcado, yo creo que no, o si lo han hecho ha sido para que sus hijo e hijas pudieran formar parte de ese sitema social en el que habían nacido. No excuso, quiero entender. Yo soy madre de una niña de siete años y soy consciente del lugar en el que vivimos, con todo lo feo que tiene, todo lo que no me gusta, los valores sociales imperantes y demás. Mi educación con ella intenta ser crítica, que se de cuenta que hay cosas que nos aportan más que otras, pero vivo en una sociedad y quiero que ella forme parte de ésta sin demasiado dolor, hago como el resto de mujeres a lo largo del tiempo: socializar para que tu hija o hijo no sufran demasiado. Mi madre me escolarizó en un colegio de monjas, no porque fuera creyente porque nada más lejos de eso, simplemente porque vivíamos en un barrio periférico de Barcelona y en esos momentos era la escuela con mejor reputación del barrio en cuanto a nivel académico, me animó a que obviara las enseñanzas religiosas. También estoy pensando en Dhuoda condesa de Septimania, que escribió un manual de educación para su primogénito, se lo escribe porque ha sido privada de verlo a partir de los quince años. Ella sí debe tener dudas ya que se lo han arrebatado, pero quiere transmitirle a su hijo una educación que en esos momentos era necesaria, por ser una sociedad cristiana y patriarcal, y quiere que su hijo viva bien y de manera adecuada a la época. Con este manual le transmite todo aquello que considera importante y que formaría parte de su educación si su hijo estuviera con ella, no quiere que su hijo pierda esa forma de entender la vida que tiene su madre. Le transmite modos de comportarse a través de versículos de la biblia, los que probablemente le leería y comentaría si lo tuviera en casa, aquellos que más le gustan, pero también aquellos que pueden hacer que sea mejor persona, desde su ideal de actuar noblemente con todos, no sólo con sus iguales, también con aquellos que no son dignos y con su escritura consiguió permanecer en relación con su hijo.  Así, creo que las mujeres hemos ido moldeando el mundo, poco a poco, con esa política de mujeres a través de la relación que ha producido cambios simbólicos importantes.  Y el feminismo ha surgido gracias a todas las que nos precedieron, que no teniéndolo fácil fueron creando espacios donde se sintieran mejor y donde poder crear simbólico nuevo y propio. Ha conseguido dar voz a la mujer, se ha enfrentado al patriarcado sin violencia, sin lucha armada, utilizando medios de mujer como la palabra, la autoridad y el amor, haciendo avanzar a la sociedad hacia un lugar mejor del que partíamos, donde se puede vivir contemplando las diferencias como un más. Me gusta que se recuperen a esas mujeres que crearon espacios propios y espacios de libertad para otras: escritoras, pintoras, abadesas, monjas, filósofas, inventoras...es importante buscar esa genealogía que gracias a las investigaciones feministas hace una lectura de la historia desde la diferencia, recuperando y sacando a la luz a mujeres que cayeron en el olvido y la cancelación, y así no les resultará tan extraña como a nosotras la eduación que reciban las mujeres de mañana. Pero me gusta especialmente el feminismo de la diferencia porque también tiene en cuenta TODA LA EXPERIENCIA FEMENINA, entonces ahí encuentro a mis mujeres más cercanas, esas que me lo enseñaron casi todo y que me mantuvieron, y lo siguen haciendo por su fuerza, su autoridad, su amor, su paciencia... y ahí entonces también me puedo reconocer.

lunes

Partir de sí...

Las experiencias tienen que ser dichas partiendo de sí, escuchando así la libertad femenina....¿Pero cómo que partir de sí? ¿Desde dónde partir si no? Pero qué difícil me parece todavía partir de mí y que contradictoria me parecía que estudiando te planteran esto, lo normal es que te condicionen y te debas medir con los conocimientos académicos, entrando en el juego de mostrarse, mostrar todo lo aprendido sin tener en cuenta la propia experiencia. Aunque esto último impida un despliegue de tu persona y se anule el deseo....así le va a la enseñanza en general!!. Siempre se parte de otro lugar cuando estudias: de aquello que lees, de lo que ya se ha dicho, discutido, hablado... en otros ámbitos de la vida también pasa, hay miedo a salirse demasiado, a no ajustarte a lo que se espera, en definitiva a partir de ti misma. Tal vez porque cuando lo haces se parte de la propia experiencia y de las que tienes a tu alrededor, del propio deseo, de las propias contradicciones y esto es peligroso, se crean entonces espacios de libertad, de una libertad propia y diferente a la estipulada, y se crea simbólico femenino... que es más peligroso todavía. En los estudios de la diferencia me pedían precisamente esto, partir de mí, y me resultó difícil, todavía hoy cuando escribo esto me lo parece. Miedo, creer que tu propia experiencia, tus vivencias, tu forma de ver la vida, tu genealogía femenina dándole valor a lo que te ha aportado en tu vida y relacionado todo con lo estudiado poco podía aportar, o porque a veces poco tenía que decir, otras porque relacionarlo es lo verdaderamente difícil. Pero partir de sí abre, abre a las propias experiencias y a las ajenas, y las relaciona con los conocimientos, valora tu acción, tu pensamiento, tu forma de estar ante unos hechos, ante el mundo, en tus relaciones....Cuando partes de ahí, entonces puedes encontrar espacios de libertad para decirte, aunque esto precisamente es lo difícil, difícil por lo del pensamiento único, por la fuerza del patriarcado, porque parece que tengas que decir lo que se espera oir o porque debes ser neutra, dejando tu identidad de mujer...y todo esto recorta la libertad y anula la experiencia, mi experiencia femenina personal, como si no tuviera ningún valor. La práctica de la diferencia se sustenta precisamente en la forma de relacionarnos con la realidad, de la experiencia femenina personal y de lo que cada una aporta y tiene en su estar en el mundo. Cuando te animan a partir de ti misma te están dando voz, autoridad, estableciendo una relación de confianza que genera más confianza y libertad y por tanto que te ayuda a crecer. Pero no sólo a ti, también a las mujeres que forman parte de tu vida, porque forman parte también de tu experiencia de ser mujer, reconociendo así tu propia genealogía y el valor que ha tenido y sigue teniendo. Ahora me parece claro y obvio, también necesario, aunque soy consciente que es posible en pocos lugares, que no ha sido fácil a lo largo de la historia hacerlo porque corrías el riesgo de ser tomada por loca, histérica y acabar encerrada en el mejor de los casos, o quemada...no se permite en general partir de una misma, es difícil hacerlo, porque se encargan de decirnos qué es aquello válido y posible, si te sales de lo establecido corres riesgos porque te quedas en los márgenes y en un lugar lleno de incomprensión (como nos recuerda Milagros Rivera) pero en el que vale la pena estar porque a lo largo de la historia ha sido un lugar desde donde la mujer ha generado cambios y lugares propios de relación y pensamiento.